Cirugía estética de las encías

En ocasiones, hay pacientes con una línea de sonrisa amplia que detectan una retracción de la encía en uno o varios dientes y que les afea la sonrisa. Hoy en día para solucionar estos problemas hay técnicas de cirugía mucogingival plenamente contrastadas con unos resultados muy aceptables.

Retracción antes del tratamientoEs evidente, como siempre, que primero hay que hacer un diagnóstico correcto del caso, analizar las causas y luego elegir la técnica adecuada para su caso particular.

Antes de nada hay que descartar que exista una enfermedad periodontal de base (piorrea) en cuyo caso primero hay que tratarla. Una vez analizado el caso y obtenidas las conclusiones oportunas, tomamos la decisión de mejorar la estética, para ello podemos hacer desde un injerto subepitelial (en este caso tomamos un injerto de tejido conjuntivo del paladar y lo trasladamos a la zona de la recesión, el cual a su vez lo cubrimos con encía de esa zona); hasta hacer un colgajo de doble papila (tomando la encía de ambos lados de la recesión para unirla en el centro) o bien colocando una membrana de politetrafluoretileno que nos lleva a una regeneración tisular guiada por la propia membrana.

Podemos también alargar unos dientes cortos simplemente haciendo una gingivectomía, es decir, sacando parte de la encía que puede estar recubriendo la corona de los dientes.

 

No existe retracciónEs típico también que tras movimientos de ortodoncia se puedan empezar a exponer raíces de algunos dientes, estas retracciones las podemos frenar con un injerto gingival libre también obtenido del paladar que trasladamos a la base de la recesión para crear en esa zona una banda de encía fuerte cuya función es evitar que siga la retracción. En una segunda fase podemos traer esa encía firme que ahora ya tenemos hacia la corona para tratar de cubrir la recesión.

Hay múltiples técnicas de microcirugía que nos ayudan a mejorar esa sonrisa.

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