Cuidados e higiene de las prótesis fijas

Sea muy cuidadoso con la prótesis fija: evite partir alimentos muy duros, como frutos secos con cáscara, corazas de mariscos, etc. (que no deben tampoco morderse con los dientes naturales), porque puede desconchar la cerámica y tal avería sólo permite (y no siempre) reparaciones deficientes.
 
La higiene de la boca y de la prótesis debe hacerse inmediatamente después de cada comida, y especialmente en profundidad, antes de acostarse, porque durante el sueño se produce menos saliva, con lo que disminuye el efecto protector de ésta frente a la caries y la enfermedad periodontal. Si es dado a disfrutar de la sobremesa y suele retrasar un rato el cepillado posterior a la comida, puede ser preferible que se cepille antes de ella, porque así reduce la carga de microbios que, al metabolizar los restos de comida, provocan el ácido perjudicial para sus dientes
  • La limpieza se hará:
    • En las partes accesibles, con cepillo dental y pasta dentífrica fluorurada (pero no de alta concentración en flúor, porque daña la cerámica).
    • Entre los pónticos y la encía (donde se puede acumular placa y algún resto de comida blanda que, al fermentar, pueden producir halitosis –mal aliento-), con una seda especial, provista de un extremo endurecido (de venta en farmacias), como el Superfloss®.
    • En las troneras (espacios entre encías y dientes) y entre los dientes separados, con cepillos interdentales, deslizándolos hacia dentro y afuera, o con la seda especial de extremo endurecido, antes citada.
    • Al final puede utilizar un irrigador bucal, con o sin colutorio. 
    • Recuerde que es importante mantener una correcta higiene oral en el resto de sus dientes, independientemente de la limpieza que requiere su prótesis.