Cuidados e higiene de la prótesis removible

  • Después de cada comida debe lavar las prótesis y la boca.
  • Las prótesis se deben limpiar, al menos una vez al día, con un cepillo especial para prótesis (de venta en farmacias) o un cepillo de uñas con cerdas de nailon, y un poco de pasta dentífrica o, mejor, jabón, para evitar la formación de sarro y el depósito de tinciones. Después, aclárelas muy bien con agua.
  • Es especialmente importe la limpieza de las partes metálicas, sobre todo las que contactan con los dientes (cara interna o cóncava de los ganchos). Para ello, pueden frotarse con un bastoncillo empapado en alcohol, hasta que la superficie quede brillante. Si quedan mate o deslustradas, es que están cargadas de placa bacteriana, que puede producir caries y desgastes, debido a los ácidos que dicha placa produce. Sin embargo, si están libres de placa, es decir, brillanes, no producen ni lo uno ni lo otro.
  • Conviene quitar la prótesis para dormir, para que los tejidos descansen diariamente unas horas de la presión a que pudieran verse somentidos.
  • Para evitar golpes y deformaciones mientras están fuera de la boca, conviene conservar las prótesis en agua, a la que se puede añadir pastillas desinfectantes comercializadas para ese menester.
  • Recuerde que es conveniente usar la seda dental para limpiar entre los dientes, y enjuagarse la boca con colutorios fluorados, al objeto de prevenir la aparición de caries, sobre todo entre los dientes, donde el cepillo no limpia bien.
  • Es aconsejable que de masajes en las encías, para mejorar su riesgo sanguíneo y prevenir en lo posible su reabsorción.