Disfunción Temporomandibular

Consejos en el manejo de la disfunción temporomandibular

La intención de esta información es la de ofrecerle una serie de consejos generales que nos ayudarán en el tratamiento de su patología. Léalo atentamente, pues la mejoría de su sintomatología depende en gran parte de su colaboración.

La articulación temporomandibular une la mandíbula con el cráneo, y es la que nos permite masticar y hablar. En ocasiones existe un problema en esta articulación ya sea debido a problemas de base como el bruxismo, a anomalías congénitas de los cóndilos o debido a una mala forma de morder. Esto puede desencadenar una serie de síntomas:

  • Dolor en la zona de la mandíbula.
  • Dolor de cabeza.
  • Sobrecarga y dolor de los músculos del cuello.
  • Limitación en la apertura de la boca.
  • Chasquidos al mover la mandíbula.

Es muy importante favorecer el reposo, tanto de la articulación témporomandibular, como de las estructuras asociadas (músculos, columna cervical, etc.) y del organismo en general. En ocasiones es necesario el uso de antiinflamatorios y analgésicos para aliviar la fase aguda. Asimismo en casos como el bruxismo una férula de descarga nocturna permite aliviar la articulación y proteger los dientes de movimientos excéntricos.

A. Reposo Local

  1. Evite abrir mucho la boca: no muerda ni parta los alimentos con los dientes (bocadillos, manzanas...). Debe partir los alimentos en trozos pequeños. Controle el bostezo con la mano o bien bajando la barbilla al pecho; evite citas largas con el dentista, las exploraciones faringolaringológicas, intubaciones para anestesia... y en general todas las maniobras que requieran tener la boca abierta mucho tiempo de manera forzada.
  2. No apriete ni rechine los dientes. Relaje su mandíbula, manteniendo los labios juntos y los dientes separados.
  3. Intente, en lo posible, hablar poco.
  4. Elimine hábitos como morderse las uñas, mordisquarse el labio o la mejilla, morder bolígrafos u otros objetos...
  5. No coma chicles, caramelos masticables, frutos secos, verduras crudas ni cualquier alimento que precise una masticación prolongada.
  6. Lleve una dieta semiblanda: pasta, verdura cocida, huevos, sopas y cremas...
  7. Utilización de frío y calor:
    • Frío en lesiones recientes y agudizaciones de lesiones previas
    • Calor húmedo (paños templados) en lesiones crónicas.

B. Reposo General

  1. Adopte una postura correcta durante el día: espalda erguida, hombros hacia atrás.
  2. Evite sujetar el teléfono con el hombro o utilice los dispositivos adecuados para ello.
  3. Es aconsejable realizar algún ejercicio físico suave que mantenga el tono muscular general. Lo ideal es la natación, sobre todo los estilos de espalda y braza. No son en cambio aconsejables las disciplinas deportivas bruscas que sobrecarguen la espalda, como el aerobic, etc. Es conveniente que el ejercicio físico haya concluido 4 ó 6 horas antes de dormir.
  4. Mejore la cantidad y calidad del sueño
    • No tome café, refrescos de cola o alcohol antes de ir a dormir. Aunque el alcohol pueda inducir al sueño al comienzo de la noche, tiende a fragmentarlo durante la segunda mitad de la noche.
    • Interrumpa el consumo de tabaco. Si esto le resulta demasiado difícil, intente al menos no fumar a partir de las 7h de la tarde.
    • No coma o beba grandes cantidades durante las 3 horas previas a acostarse. No obstante, la ingesta de una pequeña cantidad de comida a la hora de acostarse puede ser útil.
    • Mantenga su dormitorio oscuro, tranquilo, bien ventilado, y con una temperatura ambiental confortable a lo largo de la noche.
    • Evite, en la medida de lo posible, lugares para dormir que sean poco familiares.
    • El colchón no debe ser ni demasiado blando ni demasiado duro. La almohada debe tener la altura y contextura correcta.
    • Evite dormir la siesta siempre que tenga dificultades para conciliar o mantener el sueño.
    • No se acueste en la cama más tiempo del estrictamente necesario para dormir. Recuerde que un exceso de tiempo en cama puede disminuir la calidad de sueño en noches sucesivas.
    • Establezca un ritual para acostarse. Leer antes de apagar la luz puede ser útil, siempre y cuando la lectura sea ligera y no esté relacionada con el trabajo.
    • La ingesta de hipnóticos no es problema, siempre que sea ocasional.
    • Puede ser ventajoso tomar un baño de agua caliente de 30 minutos unos dos horas antes de acostarse, de tal manera que su temperatura corporal se eleve en aproximadamente 2 grados centígrados. Similarmente, una bebida caliente puede ayudarle a relajarse ya que contribuye a aumentar ligeramente la temperatura corporal.
    • Si por la noche tiene preocupaciones, escriba en un papel la lista de problemas, así como una frase conteniendo las primeras medidas a tomar durante el día siguiente.
    • Si se despierta por la noche, no mire la hora ni fume con el fin de relajarse.
    • Si no consigue dormir, no insista. En su lugar, concéntrese en pensamientos relajantes y placenteros.
    • Levántese de la cama todos los días de la semana a la misma hora.