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¿Existe
el rechazo?
Se
ha podido demostrar científicamente, que en condiciones
cuidadosamente controladas, el titanio se puede "integrar"
con el hueso vivo sin ningún tipo de inflamación
de los tejidos que lo rodean. A
esta unión íntima de las células óseas
con la superficie del titanio es a lo que se denomina oseointegración
(el hueso acepta el titanio como si en realidad formara parte
de la estructura del propio organismo, produciendo de esta
forma una "soldadura biológica" y creciendo
a su alrededor). No hay que confundir el rechazo con posibles
complicaciones.
Actualmente
el índice de éxito (oseointegración)
de los implantes ronda el 99%.
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