CLÍNICA PARDIÑAS BLOG

Extracción dental

Cuando no existe ninguna posibilidad de tratamiento para una pieza dentaria, es necesario recurrir a su extracción. Con frecuencia las extracciones son temidas por el paciente incluso más que otras intervenciones quirúrgicas no relacionadas con la boca. El gran avance de las modernas técnicas de anestesia local hace que en la actualidad las extracciones puedan ser realizadas, dentro de lo posible, con el menor grado de molestia para el paciente.

¿POR QUÉ DEBE EXTRAERSE UN DIENTE?

La extracción dental es una intervención odontológica realizada en aquellas situaciones en las que no existe otra posibilidad de tratamiento. La causa más frecuente por la que debe ser extraído un diente es la destrucción por caries, seguida de la enfermedad periodontal (piorrea). Sin embargo, existen otras situaciones en las que es precisa la extracción de un diente:

- Dientes afectados por fracturas: cuando se produce un traumatismo en la cara puede ocurrir que alguna pieza quede en la línea de fractura del maxilar y sea necesaria su extracción. De igual forma, durante los traumatismos puede producirse la fractura de algún diente o muela. Cuando esta rotura se produce en la raíz por debajo de la encía, no es posible restaurar la pieza, por lo que hay que extraerla.​

- Extracción de dientes sanos para realizar tratamientos de ortodoncia: cuando existe una malposición en los dientes que no engranan correctamente y se va a realizar un tratamiento de ortodoncia para colocarlos, puede ocurrir que haya una importante falta de espacio. En estos casos la única manera de conseguir espacio suficiente para una correcta colocación es la extracción de algún diente aunque esté sano (generalmente los primeros premolares).

- ​Extracción de dientes para facilitar la construcción de una prótesis: en algunas ocasiones una pieza situada en mala posición dificulta en gran manera la colocación de una prótesis para restaurar un gran número de dientes. Cuando además el estado de esta pieza no es bueno, es necesario extraerla para conseguir la correcta reposición de las demás.​

- Dientes de leche retenidos: cuando los dientes de leche no caen de la arcada a su debido tiempo, pueden provocar una alteración en la posición del diente definitivo, por lo que deben ser extraídos.

- Los dientes como foco de infección: existen situaciones en las que la infección crónica de un diente puede relacionarse con alteraciones del paciente a nivel general; en estos casos, si no es posible otro tratamiento, se extrae el diente y se limpia la zona donde asentaba.

- Dientes incluidos: son dientes que no han salido mucho tiempo después de su fecha normal de erupción. Las inclusiones dentarias más frecuentes son las de las muelas del juicio y las de los caninos (colmillos), especialmente los superiores.

 

*José Pardiñas Arias, médico estomatólogo. Experto en implantes dentales, enfermedades de las encías y prótesis

Dr. José Pardiñas Arias

Dr. José Pardiñas Arias