Halitosis

Halitosis, recomendaciones para evitar el mal aliento

Halitosis, causas y recomendaciones para evitar el mal aliento:

La halitosis, mal aliento o mal olor oral son todos sinónimos de una misma condición.

La halitosis es una condición común que afecta a un 25% de la población general. Tiene una gran repercusión social. A la mayoría de los pacientes les causa vergüenza y afecta a su vida cotidiana.

La halitosis puede tener múltiples causas, siendo las de origen intraoral las más comunes. En cerca del 85% de todos los casos de halitosis el problema se encuentra en la boca, siendo la gingivitis, la periodontitis y la lengua saburral (acúmulo de sustancia blanquecina en el dorso de la lengua) las principales causas.

Las personas con unas encías sanas también pueden padecer halitosis, ésta es causada por impactación de comida, bacterias, glóbulos blancos y células epiteliales descamadas que se acumulan principalmente en el dorso de la lengua.

La lengua posee la mayor cantidad de carga bacteriana que cualquier tejido oral y hace la mayor contribución al número total de bacterias presentes en la saliva. El dorso de la lengua es el principal sitio donde se producen los componentes que provocan el mal olor.

La degradación microbial en la cavidad oral es la principal causa del mal olor. Debido a ese proceso, se forman compuestos volátiles de azufre. Estos compuestos son principalmente producidos por bacterias anaerobias presentes en la boca. La mayoría de estos microorganismos presentes en la halitosis están relacionados con la periodontitis.

Una pobre higiene oral, presencia de placa, caries, acumulación y putrefacción de restos de comida y prótesis mal higienizadas contribuyen a esta degradación microbial y por tanto al mal aliento.

La periimplantitis (infección de un implante), pericoronaritis (típica infección alrededor de una muela del juicio), ulceraciones orales recurrentes, y la gingivitis herpética están también descritos como causantes del mal aliento.

Otra de las posibles causas de la halitosis es la xerostomia o boca seca. Tiene múltiples causas como pueden ser enfermedades sistémicas (Síndrome de Sjogren, Diabetes…) o por efecto secundario de muchos medicamentos como antihipertensivos o antidepresivos. Estos pacientes normalmente poseen un mayor volumen de placa en los dientes y en la lengua, lo cual provoca mal olor. Esto es debido a la falta de saliva y por tanto a la falta de su actividad antimicrobiana. Esta condición a su vez aumenta la frecuencia de caries.

Sólo el 10% de las causas de halitosis son de causa extraoral como pueden ser la sinusitis, obstrucción nasal o problemas nasofaríngeos. Es muy importante saber que las halitosis de causa extraoral pueden ser el signo de una enfermedad sistémica subyacente. Por tanto podría ser necesario en estos casos organizar consultas con otros especialistas médicos para poder tratarlo.

En contra de lo que mucha gente cree, en menos del 0,5% de los casos la halitosis es producida por problemas de estómago.

El mal aliento matinal:

No es halitosis propiamente dicha sino que es un estado fisiológico temporal. Esto es debido a la disminución de producción de saliva durante la noche, lo cual aumenta la formación de bacterias anaerobias causando el típico mal aliento matinal. El problema desaparece en cuanto se procede a las medidas de higiene rutinarias.

Tratamiento y recomendaciones:

Los dentistas y periodoncistas son los primeros profesionales en detectar y abordar este problema, ya que los propios individuos normalmente no detectan su propio mal aliento, siendo comúnmente advertido por familiares, pareja o amigos.

En mayoría de los casos la halitosis puede ser tratada manteniendo una correcta higiene dental y lingual (mediante el uso de raspadores linguales) y con el uso de enjuagues bucales antisépticos como la clorhexidina. La clorhexidina es el producto más eficaz contra la placa. Los dentífricos, que contienen fluoruros, zinc o triclosán parecen también tener un efecto beneficioso en la reducción del mal olor oral durante un período de tiempo limitado.

  • Deberá cepillarse los dientes tres veces al día: recién levantado por la mañana, después de la comida del mediodía, e inmediatamente antes de acostarse por la noche.
  • Tras la higiene dental, deberá cepillar, con el cepillo sin pasta de dientes, también los carrillos y la lengua, procurando llegar en ésta lo más hacia atrás posible. Esta operación se puede realizar más fácilmente usando en vez del cepillo un limpiador o raspador lingual (de venta en cualquier farmacia).
  • En caso de comer fuera de casa, deberá realizar la limpieza tal y como se ha indicado en cuanto tenga posibilidad de hacerlo. Si no hay más remedio se puede, excepcionalmente, prescindir de la limpieza del mediodía, pero de ningún modo deben dejar de practicarse la matinal y la nocturna.
  • Debe evitar tener la boca seca. Si se tiene tendencia ocasional a la sequedad de boca, se puede corregir masticando un chicle dental sin azúcar.
  • También es conveniente practicarse una limpieza bucal profesional cada seis meses aproximadamente.

Se recomienda visitar a su periodoncista para revisión y eventual tratamiento.Praia Rio Sieira en Ribeira