Indicaciones y contraindicaciones de los implantes dentales

Los implantes dentales funcionan a modo de raíces artificiales para poder apoyar sobre ellos las piezas dentarias ausentes.

En principio toda persona que tenga ausencia de alguno o de todos sus dientes es candidata a recibir implantes sabiendo que existen otras alternativas como prótesis parcial removible, completa removible o fija convencional.

Implante unitario

Si una persona desdentada total tiene problemas con sus prótesis completas bien porque sean inestables y le creen problemas a la hora de comer, hablar, reír, besar; o bien por otros motivos como reflejos de náuseas o por una incapacidad psicológica incluso existiendo la adecuada estabilidad y retención de la dentadura, ésta es una indicación para ser portadora de una prótesis sobre implantes, ya sea totalmente fija o una sobredentadura.

Una sobredentadura es una prótesis removible estabilizada por varios implantes.

Otras indicaciones importantes son los desdentados posteriores que no quieran llevar una prótesis "con ganchos" o cuando hay huecos intermedios y aún a pesar de poder llevar algo fijo apoyado en sus dientes, no quieran rebajar sus piezas, lo cual sería triste si esas piezas además están intactas.

Implante unitario con su diente correspondiente

La primera contraindicación sería unas expectativas poco realistas por parte del paciente; por ello es necesario hacer un estudio serio e informar al paciente de toda la problemática de su caso sabiendo lo que se puede conseguir en el ámbito de estética y de función y las limitaciones que pueda tener.

Antes de colocar los implantes la boca debe de estar saneada, es decir, sin placa ni sarro, con las caries obturadas, sin focos infecciosos, con las mucosas sanas y con la posible enfermedad periodontal (piorrea) controlada.  

 

Los pacientes con enfermedades sistémicas graves, con trastornos mentales importantes (debido a la dificultad añadida del mantenimiento higiénico de los implantes), los dependientes de drogas (incluyendo aquí a los grandes fumadores y alcohólicos) no deberían de llevar implantes. Con respecto a los fumadores está demostrado que hay más fracasos. Es muy importante que el paciente o bien no sea fumador, o que fume menos de 5 cigarrillos al día. El tabaco provoca una disminución del aporte sanguíneo a los tejidos orales (hueso y encías), con lo cual disminuye la aportación de oxígeno a dicha zona, poniendo en peligro la oseointegración de los implantes.

En las personas que tengan los maxilares muy reabsorbidos o un hueso de mala calidad, podemos tener dificultades para poder colocar los implantes, puesto que éstos ocupan un volumen y es necesrio una altura y anchura mínimas. En estos casos puede ser necesario realizar algún injerto óseo previo.

En la parte posterior del maxilar superior, los senos maxilares (cavidades huecas que hay a ambos lados de la nariz) muy bajos nos pueden limitar también su colocación. En el maxilar inferior, la situación anatómica del nervio dentario inferior puede presentar un problema debido a su proximidad con el futuro implante, haciendo necesario reducir la longitud del implante o emplear otras técnicas para evitar dañarlo.

Hay que tener en cuenta también el tipo de mordida del paciente; a los pacientes apretadores o bruxistas (rechinadores nocturnos) pueden hacernos fracasar algún implante por un exceso de carga sobre éstos. Es importante pues, hacer un diagnóstico previo lo más minucioso posible, analizando todos y cada uno de los parámetros tanto clínicos como funcionales y por supuesto estéticos.

Estado de la boca antes de la Rehabilitación            Boca Rehabilitada con implantes dentales

 

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