Limitaciones

  • Con el tiempo, los dientes naturales remanentes cambian de posición, sobre todo los que son “empujados” por las prótesis y, además, el hueso sobre el que éstos se apoyan también cambia de forma, con lo que estos aparatos se van desadaptando, produciendo algunas molestias, incluso ulceraciones, que requieren la adecuación por el dentista y, al cabo de un tiempo variable, su sustitución por otra prótesis nueva.
  • Los elementos metálicos, y en menor medida los de acrílico, pueden experimentar fracturas con el uso. Estas fracturas requieren una reparación inmediata para evitar posibles problemas causados por las estructuras rotas.
  • En cuanto a la masticación, las prótesis removibles no son capaces de sustituir a los dientes originales. Su capacidad de corte y trituración, así como la fuerza que podemos ejercer sobre este tipo de prótesis es menor que la que se puede ejercer sobre nuestros dientes.
  • El balanceo propio de este tipo de prótesis hace que, sobre todo los alimentos que se fragmentan en partículas pequeñas y duras (como los frutos secos), puedan introducirse por debajo de la dentadura, con las molestias que ello ocasiona.