Ortondoncia Invisible

Los objetivos de la ortodoncia son buscar una armonía oclusal entre ambos maxilares para que se pueda desarrollar una buena función masticadora y una estética agradable.

El paciente busca sólo estética y le importa poco si las guías caninas son correctas o si tiene una mordida cruzada posterior o tiene una “clase tres”. El profesional cualificado, por supuesto que piensa en la estética pero también se preocupa de que la función de esa boca sea adecuada, y debe de informar al paciente que esté interesado de cuáles son los objetivos del tratamiento antes de empezarlo. Recordemos que hay que tratar de ponerse en el lugar del paciente y saber qué es lo que él imagina de ese tratamiento. Nosotros debemos de ser capaces de explicar hasta dónde podemos llegar con él para no crear falsas expectativas, para ello el diagnóstico con los estudios previos es fundamental.

Las técnicas en la ortodoncia son múltiples y se trata de individualizar cada caso para poder indicar la más adecuada para cada paciente. Indiscutiblemente, la ortodoncia fija clásica con sus diferentes variantes es la más eficaz, por el control que supone del torque de los dientes. Hoy en día ya hay brackets estéticos y también ortodoncia lingual. La ortodoncia lingual sólo se puede utilizar en un  pequeño porcentaje de casos indicados.

Actualmente oímos hablar a menudo de la ortodoncia invisible, ¿qué es? Se trata de llevar en la boca una serie de aparatos removibles transparentes, que van empujando los dientes poco a poco. Requiere una serie de cambios sucesivos, con una periodicidad determinada, pero también su eficacia esta limitada a aquellos casos en los que el profesional competente lo ha indicado. No todo vale para todos.