Posibles Complicaciones

¿PUEDEN FRACASAR LOS IMPLANTES DENTALES?

Cuando hablamos de criterios del éxito de los implantes dentales, hoy sabemos que en manos expertas el índice de éxito a largo plazo supera el 90%. Lógicamente esos éxitos se consiguen seleccionando al paciente adecuadamente. Pero no cabe duda de que queda ahí un pequeño porcentaje de fracasos, aún realizando todos los protocolos rigurosamente.

Quiero recordar que estos fracasos no son debidos al "rechazo" puesto que este no existe como tal cuando se colocan implantes de calidad contrastada.

Estos fracasos podemos dividirlos en precoces y tardíos, y pasaremos a analizar sus causas.

Los fracasos precoces son aquellos que ocurren en los primeros meses, antes de colocar la prótesis sobre ellos y pueden deberse a que la calidad del hueso no sea la adecuada. De hecho hay más fracasos en el maxilar superior que en el inferior porque suele ser un hueso más esponjoso, menos compacto, y en definitiva de peor calidad.

Otros factores que influyen son el calor que se puede originar con el fresado previo a la colocación del implante dental, por lo que es fundamental una buena irrigación durante el paso sucesivo de las distintas fresas (brocas que nos ayudan a perforar el hueso) y durante la colocación del propio implante dentaly por supuesto trabajar con las revoluciones adecuadas en las piezas de mano. Si se produce un sobrecalentamiento se puede provocar una necrosis del hueso a ese nivel, con lo cual el implante dental no se integrará. Si se hace mucha presión al fresar también se puede dañar el hueso impidiendo una buena regeneración. Las fresas deben tener un corte impecable y se deben desechar regularmente. Hay pues que respetar la biología ósea para que los procesos de cicatrización sean los correctos.

Los fracasos tardíos tales como una infección también nos puede llevar al fracaso del implante. Es imprescindible trabajar con todo el material estéril y en un ambiente de asepsia.

Si cargamos con una prótesis unos implantes dentales prematuramente éstos también pueden fallar. Una vez colocada la prótesis, si ésta no ajusta perfectamente sobre los implantes dentales puede crear tensiones en ellos. El ajuste debe de ser totalmente pasivo y ensamblarse sin ningún tipo de presiones, sino podemos estar llamando a las puertas del fracaso.

El tipo de mordida es importante, los pacientes apretadores y/o rechinadores nocturnos (bruxistas) pueden acabar fracturando un implante o algún aditamento intermedio por exceso de presión.

La oclusión hay que equilibrarla adecuadamente aunque el paciente no sea bruxista, ya que la masticación es dinámica y hay que buscar una armonía en todos los movimientos. Hay determinados tipos de mordidas que podrían contraindicar la utilización de los implantes dentales.