Prótesis Dentales

Prótesis dentales en A Coruña

En las siguientes páginas podrá obtener información sobre los distintos tipos de prótesis que existen y que ofrecemos a los pacientes de la Clínica Pardiñas en A Coruña. Continúe navegando por los distintos menús para saber más sobre su especialista en prótesis en A Coruña.

Necesidad de reponer protéticamente los dientes perdidos:

Recuerde que si no se reponen protéticamente los dientes extraídos, se suele producir una migración de los dientes adyacentes hacia el espacio libre (sobre todo, de los situados posteriormente) y un crecimiento o extrusión del (o de los) antagonista(s) que mordía(n) contra el extraído.
De ello pueden derivarse, con el tiempo:

  • Defectos de la intercuspidación o «engranaje» de los dientes que pueden limitar la masticación y provocar dolencias de las articulaciones de la mandíbula (articulaciones témporo-mandibulares o articulación cráneo-mandibular).
  • Si el espacio estrechado no llega a cerrarse del todo, puede resultar imposible una adecuada reposición protética.
  • Lo mismo ocurre cuando algún diente de la arcada contraria, extruido, se inmiscuye y ocupa parte de la altura del espacio correspondiente al diente extraído.
  • Además, pueden producirse caries entre los dientes vecinos al extraído y entre el antagonista y sus adyacentes, debido a la desadaptación de los puntos de contacto, que permiten el empaquetamiento y retención de alimentos entre ellos.

La finalidad de la rehabilitación protésica removible es reemplazar los dientes ausentes mediante aparatos a medida susceptibles de ser retirados de la boca por el propio paciente, llamados prótesis removibles , para así reparar la pérdida o disminución de las funciones de masticación y fonación, y limitar el defecto estético.

La finalidad de la rehabilitación protésica fija es reponer los dientes ausentes mediante una aparatología protética que queda sujeta permanentemente en la boca (es decir, sin que el paciente pueda retirarla por sus propios medios), bien unida dientes remanentes (prótesis fija convencional), bien unida a implantes (prótesis implantosoportada), para así reparar la pérdida o disminución de las funciones masticadora y fonatoria, y limitar el defecto estético.

Tipos de Prótesis:

Removible:

Fija:

Naturaleza del tratamiento rehabilitador mediante prótesis:

La rehabilitación protésica removible o tratamiento mediante prótesis parcial removible es un procedimiento clínico dirigido a restituir dientes ausentes mediante unos aparatos o productos sanitarios a medida «no fijos», es decir, susceptibles de ser retirados de la boca a voluntad del propio paciente y en cualquier momento, sin necesidad de intervención del dentista.

Esta aparatología removible consta de dientes artificiales que se sujetan sobre una base acrílica y/o metálica. Dicha estructura base, a su vez, se apoya sobre la encía y se sujeta a dientes remanentes, si es que existen, mediante retenedores (vulgarmente conocidos como «ganchos»), o a implantes (sobredentaduras implantorretenidas) mediante unos mecanismos de sujeción en forma de bolas o de barras ancladas a los implantes y unas abrazaderas específicas, situadas en el interior de la prótesis.

El aparato protético puede sustituir a todos los dientes de una arcada (prótesis completa) o de sólo parte de ellos (prótesis parcial).
Los aparatos de prótesis completa son de acrílico, aunque en caso de alergia pueden fabricarse en titanio, un metal muy ligero. Se sujetan por una especie de efecto «ventosa», aunque las inferiores se desplazan inevitablemente, casi siempre, con los movimientos de los labios y la lengua, es decir, al hablar, además de al masticar.
Los aparatos parciales, es decir, los que sustituyen a una parte de los dientes (y no a la totalidad) pueden ser:

  • Metálicos (generalmente de cromo-cobalto, aunque en casos de alergia pueden ser de oro), llamadas prótesis esqueléticas
  • Acrílicos.

La rehabilitación protésica fija o tratamiento mediante prótesis fija es un procedimiento clínico dirigido a restituir dientes ausentes mediante una aparatología fija, unida permanentemente a algún/-os dientes naturales que quedan en la boca o a implantes oseointegrados. A diferencia de la prótesis removible, esta aparatología no puede ser retirada por el paciente por sus propios medios.

Existen dos tipos:

  • Prótesis fija convencional o dentosoportada (es decir, sujeta a dientes), en la que es necesario desgastar (tallar) los dientes que sirven de sujeción, quitándole una capa de aproximadamente 1 mm o 1,5 mm de espesor.
  • Prótesis fija implantosoportada (es decir, sujeta a implantes), en la que la estructura protésica puede ir atornillada o cementada sobre unos vástagos (pilares) atornillados, a su vez, a los implantes.

 Prótesis Fija Sobre implantes         Prótesis Fija Sobre Implantes

Si necesita reponer algún diente perdido, no dude en contactar con nostros, su clínica dental en Coruña,  en el telf. 981 21 40 00 o a través del email: clinicapardinas@clinicapardinas.com


La prótesis dental (o estomatológica) completa es un tratamiento del edentulismo total mediante aparatos bucales portadores de dientes artificiales, que reemplazan los dientes naturales perdidos y rehabilitan las estructuras óseas que se van atrofiando a lo largo del tiempo tras la pérdida de los dientes. Por lo tanto, no sólo sirven para mejorar la masticación, sino también el habla y la estética, que están muy deterioradas en el paciente completamente desdentado.

 

  • Al carecer de sujeción al hueso, estos aparatos experimentan una cierta movilidad al comer, sobre todo el inferior, que es fácilmente desplazado por la lengua incluso al hablar, debido a que con él no se consigue un efecto de ventosa como el que proporciona el paladar al aparato superior. Así, cuando se muerde de un lado, tienden a levantarse del otro, por lo que Vd. deberá aprender a masticar con los dos lados a la vez.
  • Una limitación estética, derivada de esta inestabilidad, es que con prótesis completas los dientes anteriores y superiores no siempre pueden «montar» sobre los anteriores e inferiores, como normalmente ocurre en la dentición natural, sino que los bordes cortantes en estas situaciones tienen que estar a la misma altura que la cara triturante del resto de los dientes; por eso, cuando existen dientes naturales anteriores e inferiores, los dientes de la prótesis superior suelen ser más cortos que sus dientes originales, y al quedar ocultos bajo el labio dan apariencia de una mayor edad que con los dientes naturales.
  • Con el tiempo, el hueso sobre el que se apoyan los aparatos de prótesis cambia de forma, por lo que éstos se aflojarán y podrán producir molestias o ulceraciones que requieren la adaptación por el dentista, y la sustitución, al cabo de un tiempo variable, por otros nuevas.

No olvide que la prótesis completa es una rehabilitación muy compleja (una de las más difíciles). Por eso es muy importante su colaboración, hasta la completa adaptación, que va a requerir un cierto tiempo. Para conseguir un buen funcionamiento, deberá seguir detenidamente las siguientes Instrucciones de Manejo, Cuidado y Mantenimiento, que le facilitarán el empleo de los elementos protéticos de su tratamiento e incrementarán su duración en condiciones apropiadas.

  • Notará una sensación de ocupación o cuerpo extraño, que normalmente desaparece en unas semanas.Le aumentará la producción de saliva, aunque se irá normalizando poco a poco.
  • Experimentará una disminución del sentido del gusto, que se recuperará al cabo de unas pocas semanas.
  • Le cambiará un poco el habla, pudiendo existir problemas fonéticos para pronunciar algunos sonidos. Por ello, probablemente necesitará un entrenamiento para aprender a vocalizar ciertas palabras; lo que habitualmente se consigue en unas pocas semanas.
  • Es probable que se muerda fácilmente en las mejillas y la lengua, por su tendencia a introducirlas en los espacios donde faltan dientes, pero en poco tiempo aprenderá a evitarlo.
  • Puede notar algunas molestias en las zonas donde se apoyan las prótesis, sobre todo a la altura de los bordes. Si aumentan o no ceden al cabo de cuatro o cinco días, y si se le forman heridas, debe acudir a la consulta.
  • Probablemente se le muevan mucho las prótesis al principio, sobre todo al comer. Deberá aprender a masticar simultáneamente de los dos lados, y no de uno sólo, como haría con los dientes naturales. Con ello, y con los sucesivos ajustes del engranaje de los dientes que pudieran ser necesarios y le iremos realizando en la consulta, experimentará mejoría. Sin embargo, la prótesis inferior, salvo raras excepciones, nunca se sujetará satisfactoriamente.
  • Los primeros días, procure cerrar la boca y masticar con cuidado, para no morderse y no sobrecargar las encías.
  • Por la misma razón, conviene que inicialmente mastique suavemente alimentos blandos y no pegajosos, pasando poco a poco a comer productos de mayor consistencia.
  • Esfuércese en recordar que la masticación debe realizarse con ambos lados a la vez.
  • Para tratar las heridas producidas por las mordeduras (generalmente, muy dolorosas), puede utilizar colutorios, pomadas o geles calmantes y cicatrizantes.
  • ¡ATENCIÓN! Si tiene dolor intenso al morder, o aparecen heridas, acuda inmediatamente a la consulta, para que realizarle los alivios pertinentes en sus prótesis y prescribirle además, en su caso, tratamientos calmantes y cicatrizantes en forma de colutorios, pomadas o geles, que por sí solos no bastan. También debe acudir a la consulta si tiene molestias tolerables que no mejoren o remitan en cuatro o cinco días.
  • Existen unos productos farmacéuticos (colutorios, pomadas y polvos) que favorecen la retención y adaptación de la prótesis en su boca. Debe saber que no son «milagrosos». Consúltenos si cree necesitarlo.
  • Evite, al manipularlas, que sus prótesis se caigan al suelo, pues pueden fracturarse, sobre todo la inferior.

Los aparatos de prótesis completa deben colocarse dentro de la boca con los dedos, en su sitio y siempre mojados. Nunca los introduzca y muerda sobre ellos sin estar situados debidamente, porque puede fracturarlos o producirse heridas en las encías. Retírelos también con los dedos, procurando traccionar a la vez de los dos lados, ya que si los desnivela al desinsertarlos puede causarse heridas en las encías. Tras retirarlos, también con los dedos, lávelos y deposítelos en un vaso de agua.

  • Después de cada comida debe aclarar las prótesis y la boca.
  • Las prótesis se deben limpiar, al menos una vez al día, con un cepillo especial para prótesis (de venta en farmacias) o un cepillo de uñas con cerdas de nylon, y un poco de pasta dentífrica o, mejor, jabón, para evitar la formación de sarro y el depósito de tinciones. Después, aclárelas muy bien con agua.
  • Conviene quitar las prótesis para dormir, para que las mucosas descansen diariamente unas horas. En el caso de la prótesis inferior, es imprescindible tenerla quitada durante el sueño, para evitar atragantarse durante el mismo.
  • Mientras están quitadas, las prótesis se deben conservar en un medio húmedo, preferiblemente, en un vaso de agua, a la que puede añadir pastillas desinfectantes comercializadas para ese menester.
  • Cuando vea que se acumulan depósitos de tinciones o sarro que no se eliminan con la limpieza, puede solicitarnos su limpieza y desinfección en al consulta, algo recomendable al menos una vez al año.
  • ¡ATENCIÓN! Siempre que aparezca una molestia en las encías, debe acudir a la consulta, aunque al principio, como estas molestias son normales, puede esperar cuatro o cinco días. Si transcurrido este tiempo no hubieran desaparecido, o si empeoraran con el paso de los días, debe advertírnoslo y pedirnos cita inmediatamente.
  • Igualmente, si surge algún problema, no intente resolverlo Vd. mismo: Acuda a la consulta.
  • Las encías, con el tiempo, sufren modificaciones y con ello se producen desajustes en las prótesis que deberán ser valorados por el dentista para corregirlos. Entre las correcciones adaptativas que deberá realizar cada cierto tiempo (variable, según el caso), se encuentran los rebases, que consisten en rellenar con resina (plástico) las zonas de las prótesis que han perdido contacto con las mucosas, para mejorar la adhesión. Por ello conviene realizar revisiones rutinarias en la consulta cada seis meses (como máximo, una vez al año).
  • No deje adaptar sus prótesis a nadie más que a su dentista. En tanto facultativo que las ha prescrito y adaptado a su boca, es el único que legalmente puede ( y el que , además, debe) hacerlo.

La prótesis dental (o estomatológica) removible es un tratamiento dirigido a reemplazar dientes ausentes y las estructuras óseas que se van atrofiando a lo largo del tiempo tras la pérdida de aquéllos, mediante unos aparatos bucales, portadores de dientes artificiales, que se pueden y deben extraer de la boca para facilitar la limpieza de ésta y de aquéllos. Mejoran la masticación, la estética y el habla. Estos aparatos de prótesis removible se sujetan a algunos dientes naturales mediante dispositivos no rígidos, llamados retenedores (vulgarmente, «ganchos»), y a veces también descansan sobre el hueso cubierto de mucosa.

Por estas razones, al morder sobre ellos se nota un pequeño «ballesteo», y la masticación no es tan eficaz como con los dientes naturales.

  • Con el tiempo, los dientes naturales remanentes en la boca se desplazan o cambian de posición, sobre todo los que resultan recargados o empujados por los aparatos de prótesis, y, además, el hueso sobre el que éstos se apoyan también cambia de forma (lo mismo que la cara y el cuerpo), con lo que dichos aparatos se irán desadaptando y podrán llegar producir algunas molestias o ulceraciones que requieren la adecuación por el dentista, y la sustitución, al cabo de un tiempo variable, por otras nuevas.
  • Además, los elementos metálicos (y también los de acrílico) de los aparatos de prótesis removible pueden experimentar fracturas con el uso, debido a lo que se llama fatiga elástica (algo parecido a lo que ocurre con un alambre cuando se dobla para un lado y otro repetidas veces); tales fracturas requieren una reparación inmediata, para evitar problemas sobreañadidos causados por las estructuras rotas.
  • Respecto a la masticación, estas estructuras móviles nunca podrán sustituir a los dientes originales. Su capacidad de corte y trituración es menor y la fuerza que podemos ejercer sobre este tipo de prótesis también es menor que la que podíamos ejercer sobre nuestros dientes.
  • Además, el hecho de no ser fijos implica que al masticar notaremos un movimiento de balanceo, sobre todo con cierto tipo de alimentos que se fragmenten en partículas pequeñas y duras (como galletas o frutos secos), que se pueden introducir por debajo de la dentadura.
  • Los movimientos pueden ser muy marcados en las prótesis completas, sobre todo las inferiores, y más aún cuando los rebordes están muy reabsorbidos.

Para conseguir un buen funcionamiento, deberá seguir detenidamente las siguientes Instrucciones de Manejo, Cuidado y Mantenimiento, que le facilitarán el empleo de los elementos protéticos de su tratamiento e incrementarán su duración en condiciones apropiadas.

Las prótesis removibles no son meros instrumentos mecánicos, sino que trasmiten fuerzas a los dientes, a las encías y al hueso, por lo que requieren un especial cuidado de adaptación, cuya duración varía según las personas y las prótesis (normalmente, varias semanas).

Al final, seguramente no tendrá consciencia de llevar prótesis, pero es necesario que tenga paciencia y que, durante este periodo de acostumbramiento, acuda a la consulta para realizar las adaptaciones y correcciones que sean necesarias.

  • Notará una sensación extraña, de ocupación, que irá desapareciendo paulatinamente.
  • Producirá más saliva de lo normal, lo que también se normalizará poco a poco.
  • Notará disminución del sentido del gusto, pero se recuperará al cabo de unas pocas semanas.
  • Puede tener algunas dificultades en la pronunciación, debido al espacio que ocupa la prótesis. Para corregirlas más rapidamente, es aconsejable entrenarse a leer o hablar frente a un espejo, siempre en voz alta.
  • Es probable que se muerda facilmente en las mejillas y la lengua, por su tendencia de éstas a introducirse en los espacios donde faltan dientes, pero en poco tiempo aprenderá a evitarlo.
  • Es posible que perciba opresión o dolor en dientes y encías (sobre todo al morder o cerrar la boca), que también suelen desaparecer en poco tiempo, a medida que "encallecen" las mucosas y los dientes naturales remanentes se adaptan a las fuerzas que reciben.
  • Los primeros días, procure cerrar la boca y masticar con cuidado, para no morderse y no sobrecargar las encías y dientes doloridos.
  • Por la misma razón, conviene que inicialmente mastique suavemente alimentos blandos y no pegajosos, pasando al cabo de unos días, poco a poco, a comer productos de mayor consistencia.
  • Para tratar las heridas de las mordeduras (generalmente muy dolorosas), puede utilizar colutorios, pomadas o geles calmantes y cicatrizantes.
  • ¡ATENCIÓN! Si tiene dolor intenso al morder, o aparecen herias, acuda inmediatamente a la consulta para que le realicemos los alivios pertinentes en sus prótesis y le podamos prescribir, en su caso, colutorios, pomadas o geles calmantes y cicatrizantes, que por si solos no bastan. También debe perdirnos cita si tiene molestias tolerables que no mejoren o remitan en cuatro o cinco días.

 La colocación y desinserción de las prótesis removibles es una cuestión de costumbre, que se aprende rapidamente, aunque al principio puede requerir un poco de paciencia, hasta aprender en qué dirección deben hacerse los movimientos de empuje y tracción:

  • Para su colocación, debe utilizar siempre los dedos. Situará las zonas con ganchos sobre los dientes que sirven de sujeción, y seguidamente presionará con los dedos, hasta que alcance el lugar correcto, momento en que suele notarse un «click». No fuerce nunca la prótesis, ni muerda sobre ella para llevarla a su lugar, porque se hace tanta fuerza que pueden deteriorarse algunos elementos del aparato o dañar las mucosas.
  • Para quitarse las prótesis, traccionará de ambos lados a la vez (¡nunca de un solo lado!), trabando las uñas de los dedos índices de ambas manos en los ganchos o en los bordes de la prótesis (ponga especial cuidado en no arañar las encías).
  • Después de cada comida debe lavar las prótesis y la boca.
  • Las prótesis se deben limpiar, al menos una vez al día, con un cepillo especial para prótesis (de venta en farmacias) o un cepillo de uñas con cerdas de nailon, y un poco de pasta dentífrica o, mejor, jabón, para evitar la formación de sarro y el depósito de tinciones. Después, aclárelas muy bien con agua.
  • Es especialmente importe la limpieza de las partes metálicas, sobre todo las que contactan con los dientes (cara interna o cóncava de los ganchos). Para ello, pueden frotarse con un bastoncillo empapado en alcohol, hasta que la superficie quede brillante. Si quedan mate o deslustradas, es que están cargadas de placa bacteriana, que puede producir caries y desgastes, debido a los ácidos que dicha placa produce. Sin embargo, si están libres de placa, es decir, brillanes, no producen ni lo uno ni lo otro.
  • Conviene quitar la prótesis para dormir, para que los tejidos descansen diariamente unas horas de la presión a que pudieran verse somentidos.
  • Para evitar golpes y deformaciones mientras están fuera de la boca, conviene conservar las prótesis en agua, a la que se puede añadir pastillas desinfectantes comercializadas para ese menester.
  • Recuerde que es conveniente usar la seda dental para limpiar entre los dientes, y enjuagarse la boca con colutorios fluorados, al objeto de prevenir la aparición de caries, sobre todo entre los dientes, donde el cepillo no limpia bien.
  • Es aconsejable que de masajes en las encías, para mejorar su riesgo sanguíneo y prevenir en lo posible su reabsorción.
  • ¡ATENCIÓN! Siempre que aparezcan ulceraciones, dolor o inestabilidad de la prótesis, deberá acudir de inmediato a la consulta.
  • Igualmente, si surge algún problema, o en cualquier caso en que crea que se haya producido un hecho anormal, no intente resolverlo Ud. mismo: acuda a la consulta.
  • Se debe realizar una revisión cada seis meses para observar el estado de los dientes y mucosas, detectar desgastes en los dientes y realizar las adaptaciones apropiadas para corregir los desajustes provocados por el cambio de forma de los maxilares y de la posicioón de los dientes, que siempre ocurren con el paso del tiempo.
  • No deje adaptar sus prótesis a nadie más que al dentista. El facultativo que las ha prescrito es el único que puede hacerlo.

Prótesis Implantorretenida

La prótesis dental (o estomatológica) implanto-retenida consta de una parte fija que Ud. no puede retirar y que a su vez va unida a los implantes que se le colocaron en su maxilar, y de una parte removible que consiste en un aparato que repone los dientes perdidos y que le va a permitir disfrutar de una mejor salud bucal.

 

 


Aunque con prótesis implantorretenidas podrá usted comer mejor, hablar y sonreír con mayor confianza que sin implantes y, en resumen, adquirir mayor seguridad en sí mismo, no se va a igualar en modo alguno, la sensación y función de sus dientes naturales sanos.
Además, dependiendo del numero de implantes y del tipo de sujeción, pueden tener un poco de movilidad al comer, especialmente la prótesis inferior. La duración del aparato removible es limitada, ya que sus maxilres y su boca experimentan cambios con el tiempo, igual que la cara y el cuerpo, por lo que llegan a producirse desadaptaciones de la prótesis a la boca que requieren correcciones periódicas hasta que, llegado un momento, se hacer necesaria la sustitución.
 
También, con el tiempo, se producen desgastes en ciertos elementos de la parte fija, que pueden necesitar reemplazamientos, como es el caso de os ataches de tipo bola.
No olvide que la prótesis removible sobre implantes es una rehabilitación muy compleja. Por eso es muy imprescindible su colaboración, especialmente hasta la completa adaptación, que va a requerir un cierto tiempo.
Para conseguir un buen funcionamiento deberá seguir detenidamente las siguientes Instrucciones de Manejo, Cuidado Mantenimiento, que facilitarán el empleo de los elementos protéticos de su tratamiento e incrementarán su duración en condiciones apropiadas.
  • Notará una sensación de ocupación o cuerpo extraño, que normalmente desaparece en unas semanas, al acostumbrarse a ella.
  • Le aumentará la producción de saliva, aunque se irá normalizando poco a poco.
  • Le cambiará un poco el habla, pudiendo existir problemas fonéticos para pronunciar algunos sonidos, por lo que probablemente necesitará un entrenamiento para aprender a vocalizar ciertas palabras, lo que habitualmente se consigue en unas pocas semanas.
  • Es probable que se muerda fácilmente en las mejillas y la lengua, por su tendencia a introducirse en los espacios donde faltan dientes, pero en poco tiempo aprenderá a evitarlo.
  • Puede notar algunas molestias en las zonas e las encías donde se apoyan las prótesis, sobre todo a la altura de los bordes (si aumentan o no ceden al cabo de cuatro o cinco días, y si se le forman heridas, debe advertírnoslo y pedirnos inmediatamente consulta).
  • Los primeros días, procure cerrar la boca y masticar con cuidado, para no morderse y no sobrecargar las encías.
  • Por la misma razón, conviene que inicialmente mastique suavemente alimentos blandos, y evite los alimentos pegajosos (como el pan) o pastosos, las verduras crudas, las carnes duras, las frutas con pepitas y frutos secos o cualquier alimento que requiera esfuerzo de masicación. Poco a poco podrá pasar a comer productos de mayor consistencia.
  • Para tratar las heridas producidas por las mordeduras (generalmente, muy dolorosas), puede utilizar colutorios, pomadas o geles calmantes y cicatrizantes. 
  • ¡ATENCIÓN!: Si tiene dolor intenso al morder, o aparecen heridas, debe pedirnos inmediatamente cita a la consulta, para que podamos realizar los alivios pertinentes en sus prótesis y le prescribamos, en su caso, colutorios, pomadas o geles calmantes y cicatrizantes, que por sí solos no son suficientes. También debe pedirnos cita si tiene molestias tolerables que no mejoren o remitan en cuatro o cinco días.
  • Evite manipular las prótesis y que se caigan al suelo, pues pueden fracturarse, sobre todo la inferior.
  • Trague más a menudo, para combatir la mayor salivación inicial. Si, por el contrario, nota la boca más seca, adviértanoslo y pídanos consulta.
  • Si se encuentra cómodo con ella al dormir, no es necesario que se la quite. No obstante la encía debe «descansar» un período diario para mantenerse sana.
Los aparatos de prótesis implanto-retenida deben colocarse mojadas y con los dedos en su sitio. Nunca los introduzca y muerda sobre ellos sin estar debidamente colocados en su sitio, porque puede fracturarlos o producirse heridas en las encías.
Tras retirarlos, siempre también con los dedos, lávelos y deposítelos en un vaso de agua. 
Como se ha dicho, su prótesis implantorretenida consta de dos partes:
  • Los implantes y sistemas de conexión (parte fija)
  • La prótesis removible
Unos y otros deben cepillarse, al menos, tres veces al día
  • Para el cuidado de los implantes y sistemas de conexión:
    • Puede utilizar cepillos dentales normales, cepillos interproximales y seda dental.
    • El cepillo dental se empleará de la forma habitual en sus dientes naturales remanentes, las encías, la lengua, y las mejillas. Existen mangos especiales para pacientes con deficiencias o deformaciones graves en las manos e incluso se pueden realizar a medida.
    • Los cepillos interproximales y la seda están indicados para la encía que rodea al implante y, cuando el sistema de conexión es a base de barras, para limpiar el espacio que hay entre ellas y la encía. En este caso es especialmente útil el empleo de seda especial con un extremo endurecido (como el Superfloss®). 
    • No olvide la conveniencia de utilizar seda dental entre sus dientes naturales.
  • Para el cuidado de la prótesis:
    • Existen unos cepillos especiales para prótesis que facilitan su limpieza a fondo, tanto por fuera, como por su interior.
    • Una vez cepillada la prótesis, puede aplicar por dentro de la misma, un gel indicado por su dentista, que le ayude a mantenerla limpia.
    • Se recomienda que cuando deje «descansar» la encía, sumerja completamente la prótesis en un producto desinfectante, semejante al que le recetamos. En todo caso, debe dejar las prótesis durante al menos dos horas una vez a la semana en agua con una pastilla limpiadora. 
    • Cuando vea que se acumulan depósitos de tinciones o sarro que no se eliminan con la limpieza, puede solicitarnos su limpieza y desinfección en al consulta, algo recomendable al menos una vez al año.
  •  Es imprescindible acudir a las revisiones para lograr un correcto mantenimiento de su prótesis.
  • ¡ATENCIÓN! Siempre que aparezca una molestia en las encías, debe solicitar cita, aunque al principio, como estas molestias son normales, puede esperar cuatro o cinco días. Si transcurrido este tiempo no hubieran desaparecido, o si empeoran con el paso de los días, o fueran importantes, adviértanoslo y pídanos cita inmediatamente.
  • En todo caso debe ser revisado al cabo de una semana, para retocar posibles desajustes y darle el alta. 
  • Una vez dado de alta, es recomendable realizar revisión a los tres y seis meses de la colocación de la prótesis. Posteriormente, si no existen incidencias anormales, es suficiente una revisión anual, aunque es preferible semestral. 
  • Ante cualquier problema o urgencia, no trate de repararlo Ud., solicítenos cita inmediatamente.
  • Nunca deje adaptar sus prótesis a nadie más que a su dentista, ya que el facultativo que las ha prescrito y adaptado a su boca, es el único que debe hacerlo.
  • Para insertarla, introducirá inicialmente el lado derecho y manteniendo presión sobre él, la empujará después del lado izquierdo.
  • Para quitarla, traccionará del lado izquierdo.

Prótesis Implantosoportada

La prótesis implanto-soportada es un tratamiento que consta de una estructura protética anclada mediante cemento o tornillos en los implantes que han colocado previamente dentro de los huesos maxilares, con objeto de recuperar al máximo la función y la estética de sus dientes.

 

 


Se debe tener en cuenta que, según las diversas condiciones previas (entre las que destaca la cantidad y calidad de su hueso, y la vecindad de estructuras anatómicas importantes que podrían resultar dañadas por la colocación de los implantes), no siempre es posible alcanzar estos dos fines de forma absoluta.
 
La falta de hueso puede obligar, en ocasiones, a situar los dientes alejados de la encía, obligando a reproducir artificialmente una especie de encía que, por razones de higiene, 

Prótesis soportada por 2 implantes

debe quedar separada de sus verdaderas encías por unas columnas metálicas ancladas a los implantes (prótesis híbridas). En estos casos, aunque la cobertura por los labios permite dar una apariencia estética normal, el interior de la boca no es el natural.
 
Es muy importante que le diga a su dentista qué expectativas estéticas tiene Vd. , para valorar si se puede llegar o no a satisfacerlas completamente.

Además es importante destacar que la pérdida de hueso (reabsorción) que se produce después de la pérdida del diente propio no se recupera cuando se colocan los implantes y la prótesis fija implantosoportada. El hundimiento que a veces se aprecia en el labio superior, en la zona canina o en otras localizaciones debido a la pérdida de hueso, no se solucionará completamente de esta forma.

Para el éxito completo del tratamiento es imprescindible su colaboración, cumpliendo meticulosamente las normas de higiene y cuidado de sus prótesis.
Para conseguir un buen funcionamiento, deberá seguir detenidamente las siguientes Instrucciones de Manejo, Cuidado y Mantenimiento, que le facilitarán el empleo de los elementos protéticos de su tratamiento e incrementarán su duración en condiciones apropiadas.
Tras la colocación de la prótesis precisará de un período variable de tiempo para habituarse a la nueva situación.
Podrán notar los siguientes síntomas leves, de fácil y rápida recuperación:
  • Sensación de presión. Se puede apreciar cuando se coloca por primera vez la prótesis sobre los implantes. Irá remitiendo espontáneamente.
  • Dificultad para pronunciar determinados sonidos: Es aconsejable que lea en voz alta frente a un espejo y se escuche. De esta forma en poco tiempo adquirirá un habla clara y fluida.
  • Sensación de ocupación o cuerpo extraño que desaparecerá por sí sola debido a que la lengua y las mucosas se adaptarán al espacio de la nueva situación.
  • Ligero y transitorio aumento de la cantidad de saliva.
  • Mordisqueo de mejillas y de lengua.
  • Es posible que note un ligero cambio en su apariencia y expresión derivado de su rehabilitación, en pocas semanas se acostumbrará a su nueva imagen.

Los dientes naturales tienen una gran capacidad de discriminar la fuerza que se ejerce con ellos, debido a que a su alrededor poseen unas estructuras formadas para este fin. Pero dichas estructuras no existen en los implantes y, por lo tanto, es posible llegar ejercer una fuerza masticatoria muy elevada sin que usted pueda controlarla bien. Por ello deberá empezar a masticar alimentos no demasiado duros, para ir acostumbrándose poco a poco a las nuevas y engañosas sensaciones.

El éxito y la duración del tratamiento dependerá de que usted cumpla con unas normas de higiene específicas para su prótesis que en un principio pueden parecer algo complicadas, pero que con el tiempo llegarán a ser un hábito fácil de llevar a cabo. Deberá tener en cuenta que su prótesis consta de:

  1. Prótesis (fija, sea cementada o atornillada)
  2. Pilares
  • Para el cuidado de la prótesis:
    • La prótesis se limpiará mediante cepillos dentales convencionales de la misma forma que limpia sus dientes, por la parte que se ve, es decir, del lado de las mejillas y labios y del lado del interior de la boca. 
    • El lado que no se ve, es decir, el que queda hacia la encía, podrá limpiarse con una seda dental especial provista de un extremo duro (como el Superfloss®),o con cepillos interproximales cuando hay suficiente espacio para ellos (como ocurre con las prótesis híbridas). 
    • Las pastas dentales serán preferiblemente sin flúor o de bajo contenido en este elemento (porque daña la cerámica),
  • Para el cuidado de los pilares:
    • Los pilares son muy importantes. La unión del pilar con la encía se ha de limpiar siempre, pues es aquí donde se produce un mayor acumulo de bacterias y de restos alimenticios. Para ello existen cepillos especiales, llamados interproximales, que son de grosor variable. 
    • También son recomendables los irrigadores dentales para eliminar los restos que no han podido quitarse mediante el cepillado.
    • Se recomienda el uso de colutorios o geles de clorhexidina al 0.2 %, en caso de inflamación de las encías.
Es fundamental que cumpla con el programa de citas de revisión que le proponemos, en las cuales se le harán una serie de comprobaciones que tienen por objeto observar el funcionamiento correcto de su prótesis y el estado de los tejidos bucales.
En general, a falta de otras instrucciones, le realizaremos las siguientes revisiones: a la semana de haber sido
colocada la prótesis, al mes y a los tres meses. Las siguientes revisiones seran trimestrales durante el primer año, y
semestrales en lo sucesivo.
En este tipo de prótesis se pueden dar los siguientes problemas:
  • Inflamación de la encía que rodea a los implantes.
  • Dolor.
  • Aflojamiento de la prótesis: Pude ser porque los tornillos de fijación se hayan desatornillado, soltado o, incluso roto (raro).
  • Fractura de dientes.
  • Fractura de la prótesis.
¡ATENCIÓN! Siempre que aparezca una molestia en las encías, debe solicitar cita, aunque al principio, como estas molestias son normales, puede esperar cuatro o cinco días. Si transcurrido este tiempo no hubieran desaparecido, o si empeoran con el paso de los días, o fueran importantes, adviértanoslo y pídanos cita inmediatamente.
Si surge algún problema, no intente resolverlo Ud. mismo: Solicite cita a su dentista.
 

La prótesis dental (o estomatológica) fija es un tratamiento mediante símiles dentarios confeccionados a medida que se cementan (proporcionando una sujeción duradera) a algunos dientes naturales previamente desgastados, a los que cubren o «enfundan».

Sirven para:
  • Restaurar las partes deterioradas de los dientes (fundas coronarias o coronas simples).
  • Reponer algunos dientes ausentes, en cuyo caso los dientes «postizos» (pónticos) que reemplazan a los naturales que faltan forman una estructura continua con las «fundas» que los sujetan a los dientes naturales vecinos desgastados (pilares). Por lo común, las fundas se sitúan a ambos lados de los pónticos, con lo que la estructura asemeja a un puente tendido entre dos orillas de un río (de cuya comparación han tomado precisamente el nombre de puentes); algunas veces, sin embargo, un diente postizo «queda en el aire» por uno de los lados, porque sólo se agarra a uno o más dientes situados del otro lado, igual que un balcón sobresale de la pared, y en este caso hablamos de puente en extensión («cantilever»).

La prótesis fija es una de las prótesis más cómodas, mejor toleradas y que menos problemas produce, aunque no siempre es posible realizarla y, además, es más costosa que la prótesis removible. Proporciona una masticación casi natural, y un habla y una estética muy adecuadas, aunque no siempre se consigue cerrar los espacios que pudieran haberse creado entre los dientes cuando han menguado las encías, por cuyos espacios, igual que en condiciones análogas con los dientes naturales, al hablar se puede escapar algo de saliva y de aire, produciendo un cierto «ceceo».
 
La prótesis fija aventaja en comodidad a la prótesis removible, ya que no hay que retirarla de la boca para limpiarla, ni tampoco se mueve, pero exige más cuidado en la higiene dental diaria, y una vigilancia más frecuente por el dentista.
Con el tiempo, el proceso de atrofia natural de los huesos maxilares y de las encías deja a la vista la «juntas» o interfases de unión entre dientes y fundas, con lo que estéticamente se van volviendo inaceptables y pueden necesitar su reemplazamiento. 
Otras causas que pueden hacer necesaria su sustitución son:
  • Algunas lesiones irrecuperables en los dientes de sujeción o pilares, que obligaran a extraerlos.
  • Los cambios en la forma de los maxilares y en la posición de los dientes naturales, que normalmente acontecen a lo largo de la vida, cuando alteran el engranaje entre las arcadas superior e inferior y producen una pérdida de función.

Para conseguir un buen funcionamiento, deberá seguir detenidamente las siguientes Instrucciones de Manejo y Mantenimiento, que le facilitarán el empleo de los elementos protéticos de su tratamiento e incrementarán su duración en condiciones apropiadas.

  • Se puede tener la impresión de que los dientes artificiales son demasiado grandes; pero desaparece al cabo de unos días.
  • La pronunciación de algunos sonidos puede resultar un poco alterada, o costar alguna pequeña dificultad, pero se normaliza al cabo de unos días.
  • Es probable que se muerda fácilmente en las mejillas y la lengua, por su tendencia a introducirse en los espacios donde faltaban dientes, pero en poco tiempo aprenderá a evitarlo.
  • Si se le ha cementado la prótesis provisionalmente, debe tener en cuenta que: se le puede desprender, y puede notar ligeras molestias en los dientes que sirven de sujeción, con las bebidas y los alimentos fríos, calientes y dulces.
  • Los primeros días, procure cerrar la boca y masticar con cuidado, para no morderse.
  • Para tratar las heridas de las mordeduras (generalmente, muy dolorosas), puede utilizar colutorios, pomadas o geles calmantes y cicatrizantes.
  • Si se le ha cementado la prótesis provisionalmente:​
    • Es recomendable masticar por el otro lado y una dieta semiblanda, evitando los alimentos duros y pegajosos, para prevenir su despegamiento
    • Preste atención a la presencia de estas molestias y al empaquetamiento o retención de alimentos entre las prótesis y los dientes de al lado o entre la prótesis y la encía, y adviértanos antes de cementarla definitivamente.

Estas prótesis van cementadas a sus dientes, por lo que no pueden ni quitar, ni poner. Si se mueven es que se han descementado, o bien que sus dientes pilares están afectados, por lo que se requiere urgente consulta con el dentista.

Sea muy cuidadoso con la prótesis fija: evite partir alimentos muy duros, como frutos secos con cáscara, corazas de mariscos, etc. (que no deben tampoco morderse con los dientes naturales), porque puede desconchar la cerámica y tal avería sólo permite (y no siempre) reparaciones deficientes.
 
La higiene de la boca y de la prótesis debe hacerse inmediatamente después de cada comida, y especialmente en profundidad, antes de acostarse, porque durante el sueño se produce menos saliva, con lo que disminuye el efecto protector de ésta frente a la caries y la enfermedad periodontal. Si es dado a disfrutar de la sobremesa y suele retrasar un rato el cepillado posterior a la comida, puede ser preferible que se cepille antes de ella, porque así reduce la carga de microbios que, al metabolizar los restos de comida, provocan el ácido perjudicial para sus dientes
  • La limpieza se hará:
    • En las partes accesibles, con cepillo dental y pasta dentífrica fluorurada (pero no de alta concentración en flúor, porque daña la cerámica).
    • Entre los pónticos y la encía (donde se puede acumular placa y algún resto de comida blanda que, al fermentar, pueden producir halitosis –mal aliento-), con una seda especial, provista de un extremo endurecido (de venta en farmacias), como el Superfloss®.
    • En las troneras (espacios entre encías y dientes) y entre los dientes separados, con cepillos interdentales, deslizándolos hacia dentro y afuera, o con la seda especial de extremo endurecido, antes citada.
    • Al final puede utilizar un irrigador bucal, con o sin colutorio. 
    • Recuerde que es importante mantener una correcta higiene oral en el resto de sus dientes, independientemente de la limpieza que requiere su prótesis.
Una vez cementadas definitivamente, las prótesis fijas deben ser revisadas en la clínica cada seis meses, para comprobar y poder corregir a tiempo la aparición de caries, inflamación de encías, movilidades dentarias, posibles descementaciones, ulceraciones, etc., y el estado y ajuste de la prótesis.
¡ATENCIÓN! Adviértanos y solicite consulta siempre que detecte cualquier anomalía, y especialmente si aprecia molestias con las bebidas frías, si le sangran las encías al cepillarse o al comer, y si nota movilidad o chapoteo en su prótesis al morder.