La alveolitis dental es una de las complicaciones más frecuentes tras una extracción dental, es decir, que puede surgir en los días posteriores a la exodoncia. ¿Cómo se origina esta complicación? ¿Cuánto dura? ¿Cuál es el tratamiento indicado? A continuación, resolvemos tus dudas.
¿Qué es la alveolitis dental?
Después de realizar una extracción dental, el alvéolo, el lecho sobre el que se asientan las raíces del diente, queda al descubierto, formándose sobre él un coágulo de sangre. Así se generan las primeras fases de la cicatrización y se protegen las terminaciones nerviosas de la cavidad dental vacía. En ocasiones, este coágulo puede no formarse debido a diversos factores, o desaparecer por causa de una contaminación por restos de alimentos o al fumar durante esta fase de cicatrización. Esto puede dar lugar a un proceso muy doloroso llamado alveolitis.

¿Cómo es un proceso de cicatrización normal?
Antes de profundizar en esta dolencia, es importante conocer cómo es el proceso de cicatrización normal para poder reconocer si algo va mal y actuar a tiempo. En una recuperación sin complicaciones, el proceso comienza en los primeros minutos tras la exodoncia. La sangre irriga la zona y se forma un coágulo gracias a la acción de las plaquetas, que detienen el sangrado y liberan sustancias que ponen en marcha la reparación. Ese coágulo actúa como una matriz provisional que protege la herida y sirve de base para la curación. Durante las primeras horas, las células defensivas del organismo limpian la zona de restos de tejido y bacterias. Los leucocitos y macrófagos ayudan a controlar la inflamación y a evitar la infección, algo clave para que la cicatrización siga su curso normal. En los días siguientes, los fibroblastos migran hacia la herida y producen colágeno y otros componentes que estabilizan el tejido en reparación. Al mismo tiempo, se forman nuevos vasos sanguíneos, restaurando el aporte de oxígeno y nutrientes necesarios para la curación. Hacia la primera semana, comienza la remodelación ósea: algunas células reabsorben el hueso dañado o residual y otras empiezan a formar hueso nuevo. Además, el coágulo empieza a ser sustituido por tejido de granulación blanquecino o rojizo y los bordes de la encía comienzan a unirse para cerrar el hueco. Aunque la encía se verá cerrada en un par de semanas, el hueso alveolar irá madurando y reorganizándose durante las semanas posteriores hasta completar la cicatrización del alvéolo. El proceso de cicatrización puede durar varias semanas, aunque las molestias suelen disminuir de forma significativa en pocos días si la cicatrización evoluciona con normalidad.
¿Cuál es la causa de esta complicación tras la extracción dental?
Sin embargo, a veces esa cicatrización no va como debería y puede dar lugar al problema del que estamos hablando. La causa de la alveolitis no se conoce con certeza, pero se asocia principalmente a la disolución prematura del coágulo sanguíneo (fibrinólisis). Existen también varios factores de riesgo que favorecen su desarrollo:
Contaminación del alvéolo
Si no se siguen unas correctas medidas de higiene oral, pueden introducirse restos de alimentos y/o bacterias en el alvéolo y contaminarlo, llegando a destruir el coágulo protector.
Trauma excesivo en el momento de la exodoncia
Una exodoncia compleja realizada con fuerza excesiva o con una técnica quirúrgica poco delicada puede producir este tipo de problema.
Factores sistémicos y genéticos
El uso de anticonceptivos orales o ciertas predisposiciones genéticas pueden alterar la coagulación y la cicatrización.
Tabaco
Como en muchos otros aspectos de la salud, el tabaco es perjudicial y uno de los principales factores de riesgo de que se desarrolle una alveolitis. El tabaco reduce el aporte sanguíneo en la zona (isquemia) y el acto de succionar al fumar puede desplazar el coágulo físicamente.

¿Cuáles son los síntomas de la alveolitis dental?
Como las terminaciones nerviosas han quedado expuestas, el síntoma más característico es un dolor intenso y punzante que no cede con analgésicos comunes y que normalmente aparece entre el primer y tercer día tras la intervención. Además, hay otros síntomas que pueden estar relacionados:
- Ese dolor intenso tras la extracción dental puede irradiarse hacia el oído, la sien o la mandíbula.
- Mal sabor de boca y mal aliento (halitosis).
- Presencia de un alvéolo vacío o con tejido de aspecto grisáceo.
- Inflamación de los ganglios submandibulares o del cuello.
- En casos más severos, fiebre y malestar general.

Tipos de alveolitis
Dependiendo de los síntomas manifestados tras la extracción podemos distinguir dos tipos de alveolitis dental:
La alveolitis seca
En la osteítis alveolar, comúnmente conocida como alveolitis seca, el coágulo de sangre no se ha formado, por lo que el alvéolo está vacío dejando el hueso expuesto directamente a cualquier estímulo externo: aire, líquidos o alimentos. El dolor es de tipo neurálgico, muy agudo y persistente, debido a que las terminaciones nerviosas están totalmente desprotegidas. Además, es común observar que las paredes del hueso presentan un color blanquecino y el paciente suele presentar un aliento fétido muy característico por la degradación bacteriana en la cavidad.
La alveolitis húmeda
En este caso, el alvéolo no está vacío, sino que contiene un coágulo de aspecto sucio, oscuro y de consistencia deshecha. A diferencia de la variante seca, aquí existe una infección activa o la presencia de un cuerpo extraño que provoca la formación de un tejido de granulación inflamatorio. Clínicamente, el paciente suele presentar una inflamación más acentuada en la zona, dolor severo, aunque a veces menos punzante que en la seca, y, en muchos casos, una supuración evidente que genera un sabor de boca muy desagradable y persistente.

Cómo prevenir la alveolitis tras una exodoncia
Tras una extracción dental, es importante seguir ciertas recomendaciones para favorecer una correcta cicatrización y evitar complicaciones. Aquí van algunas recomendaciones efectivas para prevenir su desarrollo:
Plasma Rico en Factores de Crecimiento
La colocación de plasma rico en factores de crecimiento (PRGF) en el alvéolo es un método que puede ayudar a evitar la aparición de alveolitis, debido a sus propiedades bacteriostáticas y regeneradoras de tejidos. Esto puede realizarse de forma preventiva en el momento de la extracción (sobre todo si ya existen antecedentes de haber sufrido alveolitis en el pasado) y también como forma de tratamiento una vez está instaurada una alveolitis.
Qué hacer el primer día
Inicialmente, se coloca una gasa para controlar el sangrado y facilitar la formación del coágulo, que debe protegerse evitando enjuagues, escupir o usar pajita durante las primeras 24 horas. También se aconseja aplicar frío local y descansar con la cabeza ligeramente elevada.
Mantén una correcta higiene oral
Llevar una buena rutina de higiene oral es recomendable en cualquier situación, pero más aún las 48 primeras horas tras la exodoncia. Asegúrate de mantener libre de restos alimenticios la zona intervenida, pero hazlo mediante enjuagues suaves: el cepillo de dientes podría romper el coágulo.
Mucho cuidado al comer
Durante la primera semana evita las comidas muy calientes, lleva una dieta blanda y trata de masticar con las muelas del lado contrario al intervenido.
No fumar
El tabaco siempre es desaconsejable, pero si eres fumador y te acaban de hacer una extracción, evítalo, al menos, durante los 4 o 5 días posteriores.
¿Alcohol? Tampoco, gracias
Evitar el consumo de bebidas alcohólicas los días posteriores a la exodoncia ya que puede interferir con la medicación y con el proceso de cicatrización.
Tómatelo con calma
Evita esfuerzos físicos intensos durante las primeras 72 horas después de la extracción, para no aumentar la presión sanguínea y desplazar el coágulo. Por supuesto, no practiques ningún deporte de contacto que pueda conllevar un golpe.

¿Cómo se trata la alveolitis dental?
Si crees que puedes estar padeciendo alveolitis, es fundamental acudir al dentista cuanto antes para recibir tratamiento profesional:
Limpieza del alvéolo
El profesional eliminará cualquier resto de alimentos en la zona irrigándola con suero fisiológico.
Legrado alveolar
En algunos casos, puede ser necesario realizar una pequeña limpieza bajo anestesia para provocar un nuevo sangrado que genere un coágulo sano.
Medicación
El tratamiento principal es local y sintomático con medicación antiinflamatoria y para el dolor. En caso de que haya una infección evidente, podrán prescribirse antibióticos.

Remedios caseros para la alveolitis
Vaya por delante que la alveolitis es un problema muy doloroso y necesita intervención profesional, pero se pueden seguir algunas recomendaciones en casa para aliviar parcialmente el malestar. Los enjuagues muy suaves con agua tibia y sal (o suero fisiológico) pueden ayudar a arrastrar restos de comida de forma delicada sin desplazar el coágulo. También se recomienda aplicar compresas frías en la parte externa de la mejilla para reducir la inflamación y, sobre todo, extremar el reposo evitando cualquier tipo de succión.

¿Cuánto dura la alveolitis?
Por lo general, tiene una duración de entre una y dos semanas, dependiendo de la rapidez con la que se inicie el tratamiento profesional. Aunque el dolor más agudo suele remitir significativamente a las 48 o 72 horas de recibir atención en la clínica, la cicatrización completa del tejido óseo y la encía continuará de forma gradual durante las semanas siguientes. Un diagnóstico temprano es clave para acortar este proceso.
Tratamiento de la alveolitis dental en A Coruña
Si presentas síntomas de alveolitis y vives en A Coruña, en Clínica Médico Dental Pardiñas estaremos encantados de ayudarte con este u otro problema relacionado con la odontología. ¡Te esperamos!


