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La osteointegración de los implantes dentales

La osteointegración es el proceso que realiza el cuerpo humano para crear una conexión directa y funcional entre el hueso y la superficie de los implantes dentales.Después de la colocación de un implante dental, se inicia un proceso conocido como osteointegración, en el que se termina creando una conexión directa y efectiva entre el hueso y la superficie de dicho implante. Cuando se realiza un tratamiento de implantología, la fresa penetra y destruye la arquitectura normal del hueso, los vasos sanguíneos se dañan y este espacio se llena rápidamente de sangre. En ese momento se coloca un implante de titanio en la zona preparada en el hueso, que se mantiene en posición gracias a la fricción.

En los primeros minutos, la sangre comienza a irrigar inmediatamente la zona, proporcionando los recursos necesarios para su curación. Los iones y proteínas comienzan a adherirse a la superficie del implante dental.  Al poco tiempo, el sangrado se detiene debido a la acción de las plaquetas que adhieren a los vasos dañados y liberan diversas sustancias que estimulan la división celular. El coágulo rellena la herida formándose una matriz provisional que también se adhiere al implante.

Oseintegración de implantes dentalesDurante las primeras horas, las células inmunitarias limpian la herida del resto de tejido y eliminan las bacterias existentes. Las sustancias liberadas por las plaquetas aumentan la permeabilidad vascular, permitiendo que los leucocitos se deslicen a través de los espacios creados por las células endoteliales. Los leucocitos y macrófagos se mueven por la zona destruyendo las bacterias y liberando las enzimas digestivas. Este es un momento clave, ya que es entonces cuando la herida puede seguir su proceso de curación normal o infectarse, provocando el fracaso del tratamiento de implantología.

Días después de la cirugía, los fibroblastos migran hacia la herida, donde sintetizan componentes como el colágeno para proteger la matriz extracelular. Las células perivasculares viajan a otras zonas formando nuevos vasos sanguíneos que van a restaurar el aporte de oxígeno, promoviendo así la curación de los tejidos.

Unos 7 días después después, los osteoclastos se adhieren al hueso residual reabsorbiéndolo y creando espacio para el desarrollo de nuevo hueso. Sin embargo, esto reducirá inicialmente la estabilidad del implante. Las células perivasculares también migrarán hacia la superficie del implante donde se diferenciarán en nuevos osteoblastos. Éstos forman una matriz que se mineralizará mediante la incorporación de fosfato cálcico. Pasada la primera semana se comienza a formar hueso primario en la superficie del implante, que terminará su remodelación al cabo de unas semanas.

Comunicación de la Clínica

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